
El chef que cocina desde la memoria: Conociendo a Jesús Feliciano
Hay un momento que a Jesús Feliciano le sigue regresando una y otra vez. Está en una competencia en Mayagüez, en el Festival Gastronómico Porta del Sol 2025, y acaba de terminar de platear un plato del cual se siente profundamente orgulloso. Se queda mirando lo que hizo y algo le hace clic.
“Ese plato realmente no es mío,” nos dice. “Le pertenece a los agricultores que cultivaron lo que está ahí.”
Ese pensamiento por sí solo dice casi todo lo que necesitas saber sobre quién es él.
Del campo a la cocina
Jesús Feliciano creció inmerso en ese tipo de vida que muchos romantizan, pero pocos viven de verdad: agricultura, trabajo manual, comida hecha como siempre se ha hecho, sin atajos. Se crió en el oeste de Puerto Rico en Aguada, rodeado de sabores reales y procesos reales. La tierra no era un fondo. Era el centro.
No entró a la cocina de una vez. Probó otras cosas primero, como muchos cuando están jóvenes y aún no saben qué se supone que deben hacer. Pero la cocina lo seguía llamando. Ya en sus veintipico, en medio de momentos personales difíciles, encontró en cocinar algo que no esperaba: un lenguaje. Una forma de decir cosas que no se podían decir en voz alta.
Ahí dejó de ser solo cocinar.
Hoy, es dueño y opera Carne Mía Restaurant junto a su familia. Un espacio que toma los sabores con los que muchos crecimos y los trata con el cuidado y la técnica que esperarías de un lugar mucho más formal. Es comida puertorriqueña elevada, pero sin perder el alma en el proceso.
Construyendo algo a su manera
Cuando le preguntas a Jesús Feliciano cómo comenzó Cena entre Amigos te lo dice simple: abrió las puertas y lo hizo. Nadie le dio un manual. Estuvo observando lo que otros chefs hacían, notando lo que faltaba en la escena del oeste, y decidió no esperar a que alguien más llenara ese espacio.
Las primeras cenas eran sencillas. Su primer colaborador fue solo un mixólogo. Ya trabajaban con ingredientes locales, cosas que él mismo conseguía, pero todo aún estaba en desarrollo.
Desde ahí, el proyecto fue creciendo orgánicamente. Empezó a contar su historia. La gente comenzó a llegar. Para la tercera y cuarta cena, ya había más colaboradores, más contenido de eventos anteriores, más movimiento. Hoy hay invitados que regresan una y otra vez, personas que han ido a múltiples ediciones. Ya no es solo una serie de eventos, es una comunidad en crecimiento.
El concepto se ha convertido en algo difícil de encasillar. Sí, es una cena. Pero también es una conversación continua sobre lo que realmente tiene el oeste de Puerto Rico para ofrecer, que, como dice Jesús Feliciano, es mucho más de lo que la gente se imagina.
“Todo se encuentra aquí, pero la gente todavía no lo ve,” nos dice.
Por eso lo está haciendo visible. Llevando a los agricultores a la mesa. Literalmente. Invitando a pescadores a sentarse y contar su historia, no solo como suplidores, sino como narradores. En una de las cenas recientes, un pescador de Cabo Rojo llegó con pesca fresca y habló con los comensales. No solo del pescado. De su familia, su vida, su perro. La mesa cambió completamente.
“Todo tiene una historia,” dice Jesús Feliciano. “Y eso es lo que se te queda.”
Las cenas se mantienen intencionalmente íntimas, con unos 25 a 30 invitados máximo. Porque la intimidad no es una limitación. Es el propósito.
Reconocimiento, pero con sentido
Jesús Feliciano obtuvo segundo lugar en la competencia de Festival Gastronómico Porta del Sol 2025. Su trabajo también ha sido reconocido formalmente en el Capitolio de Puerto Rico por sus aportaciones a la cultura culinaria, la agricultura local y el desarrollo económico de la región.
No lo descarta. Pero también es claro sobre lo que realmente le importa.
En la competencia, el segundo lugar no fue lo más importante. Lo importante fue lo que sintió frente a ese plato, entendiendo que el crédito le pertenecía a quienes cultivaron los ingredientes. Esa es la historia que quería contar. Y el respeto de la comunidad, los agricultores, los chefs, la gente del área, significó más que cualquier posición.
Su cocina, según él, es colectiva. Los platos que salen de ahí son producto de una red de personas. No es falsa modestia. Es su filosofía.
Próximo: Cena entre Amigos, edición Ginebra, 22 de abril
La próxima edición de Cena entre Amigos es el miércoles 22 de abril en Carne Mía Restaurant, y esta vez está centrada en la ginebra, lo que abre un marco de maridaje bien interesante con los botánicos locales y los ingredientes costeros.
Aquí quiénes están en la mesa:
Jesús Feliciano, chef y anfitrión, también estará cocinando. Su cocina es el ancla del evento, el hilo que conecta a todos los colaboradores con el oeste, con la tierra, con la historia.
Loraine Arroyo es fundadora de Passiflora Vegan PR y recientemente abrió Ylang Ylanguna colaboración culinaria con El Oasis Hotel enfocada en cocina creativa caribeña. También lidera Raíces Costeñas, un proyecto dedicado a rescatar recetas costeras olvidadas junto a familias pescadoras. Su enfoque está profundamente ligado a la soberanía alimentaria, la cosecha estacional y la pesca sostenible.
Edwin Iván, nacido en Añasco, cocina profesionalmente desde el 2003 y ha viajado a más de 34 países absorbiendo técnicas y culturas que hoy influyen todo lo que hace en la cocina. Cada plato suyo refleja experiencia vivida.
El pastry chef Neftali Carrero creció en Mayagüez, se formó en la Escuela Hotelera de San Juan en su recinto de Mayagüez, trabajó en el Condado Vanderbilt y regresó al oeste para construir su proyecto Talí Le Patissie. Actualmente también es pastry chef en Messalina en Aguadilla y socio en Casa Abu en Mayagüez. Su historia, inspirada por los olores de la cocina de su madrina, encaja perfectamente con este proyecto.
En coctelería: Alexis Figueroa, aguadeño, bartender desde 2018 y parte de la agencia Bar Clandestino . Y regresando a la mesa: David Pérez, el mixólogo que estuvo desde el principio.
Dos estilos de barra. Dos interpretaciones de la ginebra. Un mismo hilo conductor: cada cóctel está diseñado para completar la comida, no solo acompañarla.
Lo que viene: Haba y un sueño más grande
Más allá de las cenas, Jesús Feliciano está construyendo algo más grande en silencio.
Está desarrollando un nuevo concepto llamado Haba, un proyecto que une todo lo que ha venido trabajando en una sola visión: cocina con raíz, identidad, agricultura, pesca y comunidad del oeste de Puerto Rico. Lo describe como algo íntimo, casi como un retiro agrícola, conectado a tierras que su familia ha trabajado por generaciones desde su abuelo. Hay historia ahí antes de que se sirva un solo plato.
Lo que vuelve siempre a decir es simple: Puerto Rico tiene acceso a una diversidad increíble de ingredientes, casi como varios países en uno solo, y mucha gente aún no lo ve ni lo valora. Su proyecto completo, desde el restaurante hasta las cenas y Haba, es sobre cambiar eso.
No siguiendo tendencias. No buscando validación afuera. Sino montando una mesa en Aguada, invitando al agricultor a contar su historia y dejando que la comida haga el resto.
Y una cosa más, porque esto es un restaurante familiar, y las familias no te dejan irte con hambre. Antes de terminar la entrevista, apareció la mamá de Jesús Feliciano con una sopa, y luego un plato de montaditos de Carne Mía que todavía estamos recordando. Suaves pero crujientes, carne tierna, repollo, cebolla encurtida y recao crocante encima. Simple, balanceado y perfecto. Todo lo que él dice, raíz, memoria, comida con significado, cobró aún más sentido después de ese plato.

Cena entre Amigos, edición Ginebra, se lleva a cabo el 22 de abril en Carne Mía Restaurant. Espacios limitados.
Reservaciones: 939-200-5757,
Para más info, síguelos en su página de Facebook.





