
Las clases ya comenzaron, y los gérmenes también: consejos para mantener saludable a toda la familia
Con el regreso a clases, las familias también comienzan a navegar la temporada usual de catarros, virus y otras enfermedades que pueden pasar del salón de clases a la casa. Los niños pasan gran parte del día rodeados de otros niños, por lo que es especialmente importante que los padres sepan qué síntomas vigilar, cuándo un niño debe quedarse en casa y cómo reducir el contagio dentro de la familia.
Hablamos con la Dra. Vanessa Pozzi, farmacéutica y dueña de Farmacia Rincón y la recién abierta Farmacia Lucía en Aguada, sobre lo que las familias deben saber ahora que comienza el año escolar. La Dra. Pozzi se ha convertido en una fuente local de confianza para los lectores de What's Up Rincón en temas de salud que afectan a nuestra comunidad. Desde enfermedades comunes y el uso seguro de medicamentos hasta la hidratación, el sueño, la protección solar y los hábitos cotidianos que ayudan a los niños a mantenerse saludables, ella ofrece consejos prácticos para la temporada que viene.
¿Qué está circulando?
P: Cuando los niños regresan a la escuela y pasan todo el día rodeados de otros niños, ¿cuáles son las enfermedades más comunes que espera que aumenten?
R: En el regreso a clases se espera principalmente un aumento en infecciones respiratorias virales como resfriado, influenza, COVID-19 y RSV, además de faringitis, otitis y conjuntivitis. También son frecuentes condiciones contagiosas como la enfermedad de manos, pies y boca e impétigo.
P: ¿Qué tan fácilmente puede una enfermedad que un niño adquiere en la escuela propagarse al resto de la familia?
R: Muy fácilmente. Muchas infecciones adquiridas en la escuela, especialmente las respiratorias, se transmiten con rapidez dentro del hogar por el contacto cercano entre los miembros de la familia.
P: ¿Hay algo que esté viendo en la farmacia en estos momentos que los padres deban conocer?
R: En este momento no hemos visto nada fuera de lo normal para la temporada. Sí vemos los cuadros respiratorios y virales habituales, pero nada que esté llamando particularmente la atención.
Cuando los gérmenes llegan a casa
P: Cuando un niño llega a casa enfermo, ¿qué pueden hacer los padres para reducir las posibilidades de que sus hermanos y los adultos de la familia también se enfermen?
R: Lo más importante es recordar el lavado frecuente de las manos, evitar compartir vasos, cubiertos, toallas y otros artículos personales, limpiar las superficies de uso común y mantener buena ventilación en el hogar.
P: ¿Hay algunos hábitos en el hogar que puedan hacer una diferencia significativa, como lavarse las manos, no compartir vasos ni utensilios, limpiar las superficies que se tocan con frecuencia o mejorar la ventilación?
R: Sí, son medidas sencillas, pero pueden reducir significativamente el riesgo de contagio dentro del hogar.
P: ¿Qué pasa con las mochilas, loncheras, botellas de agua, teléfonos y otros artículos que los niños llevan de la escuela a la casa? ¿Es necesario desinfectarlo todo?
R: No es necesario desinfectar todo a diario. Lo importante es mantener una limpieza regular, especialmente de las botellas de agua, loncheras y artículos que están en contacto frecuente con las manos o alimentos.
¿Debe mi hijo quedarse en casa?
P: ¿Qué síntomas indican que un niño debe quedarse en casa y no ir a la escuela?
R: Fiebre, vómitos, diarrea, dificultad para respirar, debilidad significativa, o cualquier síntoma que impida que el niño participe normalmente en sus actividades escolares
P: ¿Qué pasa con un niño que tiene secreción nasal o una tos leve, pero que por lo demás se siente bien?
R: Si solo tiene secreción nasal o una tos leve, no tiene fiebre, se siente bien, está enérgico para participar en sus actividades, generalmente puede asistir a la escuela.
P: ¿Cómo deben manejar los padres la fiebre, los vómitos o la diarrea al decidir cuándo un niño puede regresar a la escuela?
R: El niño debe estar al menos 24 horas sin fiebre, vómitos ni diarrea, y en el caso de la fiebre, sin medicamentos para bajarla, antes de regresar a la escuela.
P: ¿Qué síntomas indican que los padres deben llamar al pediatra en lugar de tratar al niño en casa?
R: Dificultad para respirar, fiebre alta o persistente, deshidratación, vómitos o diarrea que no mejoran, dolor fuerte, somnolencia excesiva o un niño que se ve significativamente más enfermo de lo habitual son señales para comunicarse con el pediatra.
El botiquín de la familia
P: Ahora que las clases ya comenzaron, ¿qué deberían tener las familias a la mano en su botiquín?
R: Un botiquín para el regreso a clases puede incluir termómetro, acetaminofen o ibuprofen según la edad y el peso, solución salina nasal, loratadine (Claritin) para alergias, Pedialyte o solución de rehidratación oral, curitas y productos básicos de primeros auxilios
P: ¿Cuáles son algunos de los errores más comunes que cometen los padres al administrar medicamentos sin receta a sus hijos?
R: Los errores más comunes son dar dosis incorrectas sin tomar en consideración la edad y el peso del niño, repetir medicamentos demasiado pronto, combinar productos con el mismo ingrediente activo, usar medicamentos de adultos en niños y utilizar cucharas de cocina en lugar de vasitos dosificadores o jeringuillas. También administrar antibióticos sin receta médica, especialmente en infecciones virales, donde no son efectivos.
P: ¿Qué tan importante es asegurarse de que la dosis del medicamento sea adecuada para la edad y el peso del niño?
R: Es muy importante, porque en los niños muchas dosis se calculan según el peso y la edad. Una dosis incorrecta puede hacer que el medicamento no sea efectivo o aumentar el riesgo de efectos adversos.
P: ¿Hay algún medicamento para el catarro, la tos o la fiebre que los padres deban utilizar con especial precaución en los niños?
R: Se debe tener precaución con los medicamentos combinados para catarro y tos, evitar aspirina en niños y adolescentes particularmente durante enfermedades virales y no utilizar medicamentos para la tos que contengan codeína en menores de 18 años.
Otras enfermedades que se propagan en las escuelas y vacunas
P: ¿Qué hay de enfermedades como la conjuntivitis, el estreptococo, los piojos, entre otras? ¿Qué deben saber los padres para reconocerlas y evitar que se propaguen?
R: Deben estar atentos a síntomas característicos, como ojos rojos con secreción, dolor de garganta con fiebre o picor intenso en el cuero cabelludo. Lo importante es no automedicar, consultar cuando sea necesario, completar correctamente el tratamiento indicado y evitar compartir artículos personales para reducir la propagación.
P: Si un niño no tiene todas sus vacunas al día, ¿es demasiado tarde para ponerse al día ahora que las clases ya comenzaron?
R: No. Si la familia desea poner al día las vacunas, puede hacerlo aun después de comenzar las clases. Lo ideal es revisar el historial de vacunación con el pediatra y tomar una decisión informada según las necesidades del niño.
P: ¿Hay vacunas que los adultos en el hogar también deberían tener en cuenta?
R: Sí. Los adultos deben revisar que sus vacunas estén al día, especialmente influenza anual. Según la edad y las condiciones de salud, también pueden corresponder las vacunas de neumococo y/o herpes zóster.
Mantener a los niños saludables más allá de los gérmenes
P: Además de las infecciones, ¿qué otros aspectos de la salud deben tener presentes los padres durante el año escolar?
R: Es importante estar atentos a la alimentación, la hidratación, la actividad física, la salud emocional y, muy especialmente, el sueño. Dormir adecuadamente es fundamental para la concentración, el aprendizaje, la memoria, la conducta del niño y el bienestar general. Como referencia, se recomiendan entre 10 y 13 horas de sueño para niños de 3 a 5 años, entre 9 y 12 horas para los de 6 a 12 años y entre 8 y 10 horas para los adolescentes de 13 a 18 años. En cuanto a la salud emocional, los padres deben estar atentos a cambios de conducta, aislamiento, ansiedad, rechazo a ir a la escuela o cualquier señal que pueda sugerir bullying.
P: ¿Qué importancia tienen el sueño, la hidratación y las comidas regulares para ayudar a los niños a mantenerse saludables?
R: Dormir bien favorece muchísimo la concentración, el aprendizaje, el humor y la regulación emocional. Una buena hidratación ayuda a mantener la energía y la atención y la buena alimentación aporta los nutrientes que los niños necesitan para el crecimiento, el rendimiento y el bienestar general. A veces descuidamos esta parte y esperamos que el niño se comporte, se regule en el salón de clases y complete sus tareas, cuando quizás lo más básico todavía no está cubierto. Y ahí el sueño juega un papel enorme. Hoy día muchos niños están durmiendo menos de lo necesario segun su edad porque se acuestan tarde viendo televisión, utilizando el iPad u otras pantallas. Esa exposición, especialmente cerca de la hora de dormir, puede retrasar la liberación de melatonina y dificultar conciliar el sueño, afectando tanto su cantidad como su calidad. Por eso, antes de exigir rendimiento, atención y autorregulación, también tenemos que asegurarnos de que sus necesidades básicas estén cubiertas: buen descanso, hidratación adecuada y buena alimentación.
P: ¿Están los niños tomando suficiente agua durante el día escolar, especialmente con el calor que tenemos en Puerto Rico?
R: No siempre. Una estrategia sencilla puede ser permitirles escoger una botella de agua que realmente les guste y que los motive a llevarla consigo y tomar agua con mayor frecuencia durante el día.
P: Si un niño se queja de dolores de cabeza, cansancio o dificultad para concentrarse durante el día escolar, ¿qué deben observar los padres?
R: Los padres deben observar primero si el niño está durmiendo lo suficiente, tomando suficiente agua y comiendo adecuadamente, porque cualquiera de estas áreas puede causar dolor de cabeza, cansancio o dificultad para concentrarse.
P: ¿Qué debemos tener en cuenta sobre la exposición al sol y las actividades al aire libre?
R: Debemos prestar atención a la hidratación y la protección solar. Lo ideal es usar protector solar, ropa fresca y buscar sombra cuando sea posible. No debemos esperar a que el niño pida agua; lo ideal es ofrecérsela con frecuencia, especialmente si está jugando, haciendo deporte o pasando tiempo al aire libre. A la vez, también es importante recordar que las actividades al aire libre aportan muchos beneficios a la salud. El contacto con la naturaleza, el movimiento libre y el juego al aire libre favorecen la salud física y emocional, la regulación del estrés, el desarrollo motor, el sueño y el bienestar general. La idea no es evitar el exterior, sino permitir que los niños lo disfruten de forma segura y equilibrada.
P: ¿Hay artículos relacionados con la salud y la higiene que los padres deberían considerar llevar en la mochila de sus hijos?
R: Sí. Principalmente desinfectante de manos y protector solar para reaplicar durante el día, especialmente si van a tener recreo, deportes o actividades al aire libre.
Nuestra farmacéutica local
P: Cuéntanos un poco sobre Farmacia Lucía, Farmacia Rincón y el papel que desempeña en ayudar a las familias de nuestra comunidad.
R: Farmacia Lucía y Farmacia Rincón tienen algo muy especial en común: ambas están profundamente conectadas con las comunidades a las que sirven. Para nosotros, lo más bonito es que las personas sientan la confianza de llegar, contarnos lo que les preocupa, hacernos una pregunta o pedirnos una recomendación, sabiendo que siempre vamos a recibirlos con cariño, respeto y profesionalismo.
P: Como madre y farmacéutica, ¿cuáles son sus mejores consejos para mantener saludables a sus hijos y a toda la familia durante el año escolar?
R: Como madre y farmacéutica, mi mejor consejo es mirar al niño de forma integral. No se trata solamente de prevenir enfermedades, sino de conocerlo, escucharlo y estar atentos a lo que necesita física y emocionalmente. Creo mucho en respetar sus ritmos, cuidar la conexión familiar y crear un ambiente de seguridad y equilibrio.
Y desde la farmacia, recordar que ante cualquier duda sobre síntomas o medicamentos, el farmacéutico puede ser un recurso cercano y accesible para orientar a las familias. Nunca olviden lo básico: dormir bien, alimentarse adecuadamente, tomar suficiente agua, mantenerse activos y cuidar la higiene. Muchas veces, esos hábitos sencillos son la base para mantener saludable a toda la familia.
Un regreso a clases saludable
El regreso a clases trae consigo más contacto entre niños y, naturalmente, más oportunidades para que se propaguen las enfermedades. Pero también es una oportunidad para reforzar los hábitos cotidianos que apoyan la salud de los niños durante todo el año escolar.
Desde el lavado de manos y la buena higiene hasta el sueño, la hidratación, la alimentación y la protección solar, muchos de los hábitos que ayudan a mantener saludables a los niños comienzan en casa.
Y cuando surgen dudas sobre síntomas o medicamentos, la farmacia local puede ser un gran recurso para las familias.
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