
Rincón en una botella
Si tuvieras que usar dos palabras para describir el Rincón icónico, ¿cuáles serían? Para muchos, serían Tres Palmas. Para otros, El Faro. Tal vez Playa Steps. Pero piénsalo bien. Dos palabras que encierren historia y ese vibe que es puramente Rincón. La Estación.
Detente y piénsalo por un momento.
No estamos hablando solo de nuestra querida barra de la esquina. Estamos hablando de 107 años de historia.
Recientemente nos sentamos a conversar con Manny, para ser claros, nuestro rockstar local Manny, para hablar del pasado, el presente y el futuro.
Si alguna vez has entrado a La Estación, y si no lo has hecho, deberías, vas a sentirlo. Esa sensación de “si estas paredes hablaran”. Es un lugar donde todavía te puedes tomar una cerveza barata, pagar un precio justo por un trago, escuchar una buena canción en la vellonera y tener una conversación con un completo desconocido.
Aquí todo el mundo es bienvenido
Sin juicios. No importa si eres político, celebridad, turista, local, rico, pobre o un Juan del Pueblo como la mayoría de nosotros, dentro de esas paredes todo el mundo es igual.
De hecho, ese es prácticamente su lema: “En La Estación no hay extraños, solo amigos que aún no conoces”. Y eso, ahí mismo, es la esencia de Rincón. Todo el mundo llega a este rinconcito de la isla por sus propias razones, pero si no lo entiendes, te lo estás perdiendo.
Un punto de encuentro desde 1918
La Estación no siempre fue un bar. Pero siempre ha sido un punto de encuentro para la comunidad.
En 1918, justo después del terremoto y tsunami que devastaron gran parte del oeste de Puerto Rico, el bisabuelo de Manny abrió una tienda de provisiones. La antigua estación del tren estaba cerca, donde hoy está la Cooperativa. Esta familia ha servido a Rincón de una forma u otra por más tiempo del que casi todos nosotros llevamos vivos.
Todavía hay recordatorios de aquella tienda original. Incluso hoy, puedes comprar equipo de pesca en La Estación.
La sabiduría que lo marcó todo
A principios de los años 70, el muy sabio abuelo de Manny convirtió el lugar en el bar icónico que es hoy. ¿Por qué decimos sabio? Bueno, además del hecho obvio de que el lugar sigue aquí, la sabiduría parece correr en la familia.
El bisabuelo de Manny tenía muchos terrenos, propiedades frente al mar que hoy valdrían millones. ¿O no?
Las vendió prácticamente por nada, diciendo que el mar se las iba a llevar. “Eso me molesta un poco”, dice Manny entre risas.
Pero sin ponernos políticos ni moralistas, tenía razón. De alguna manera, esa sabiduría es lo que va a proteger a las futuras generaciones de esta familia de lo que venga. Su sentido práctico define a la familia Lorenzo. Es una familia que ha vivido, trabajado, luchado, prosperado y sobrevivido en este pueblo por más de 100 años. Como Manny deja claro, y la historia lo demuestra, no están tratando de explotar a Rincón. No se trata de dinero.
Todo queda en familia
Alrededor de 1989, el papá de Manny, también llamado Manny, tomó las riendas. La fecha no es exacta porque, como pasa en los negocios familiares, las responsabilidades cambian con el tiempo. Más de 35 años después, ahí sigue, atendiendo la barra y haciendo que todo el mundo se sienta bienvenido durante el día en La Estación.
Está allí para recibir a pescadores, turistas y locales que solo necesitan un lugar para bajar revoluciones, ya sea para soltar el celular y conversar un rato o para darse un respiro necesario.
De noche, vas a encontrar a Manny, sí, a ese Manny, detrás de la barra la mayoría del tiempo. Desde que asumió el manejo del bar, le ha inyectado nueva energía a La Estación. Algunas noches lo verás salir de detrás de la barra para un cambio rápido de ropa antes de tocar en vivo. Nosotros lo vimos hacer exactamente eso a principios de este año en un show de Se Vende . Y esa es precisamente la energía que esta cuarta generación trae a este ícono de Rincón.
Igualito, pero diferente
Así que preguntamos, ¿qué viene ahora? La respuesta es que La Estación sigue siendo exactamente lo que siempre ha sido. Igualito, pero diferente.
¿Qué sigue igual? Estos muchachos son una institución. Lo único que se ha mantenido firme mientras el mundo, y Rincón, han cambiado. Son más que la barra del barrio. De aquí han salido amistades, matrimonios, bebés y quizás hasta uno que otro divorcio. La Estación es un lugar donde la gente encuentra sencillez en un mundo que se siente cada vez más complicado.
Lo nuevo de esta temporada
¿Qué hay de nuevo? Bastante, en realidad.
Manny tiene toda una agenda de cosas emocionantes para esta temporada, tanto para La Estación como para su propio camino musical. En agenda están su Fiesta de Fin de Año, más detalles pronto, Gringo Mania, burlesque y un calendario completo de eventos para la temporada. Te dijimos, este lugar tiene algo para todo el mundo.
¿Qué más? Jack’s Shack abrió recientemente un segundo spot justo frente a La Estación. Allí estarán sirviendo tus favoritos desde las 3pm hasta la medianoche la mayoría de los días.
Esta temporada, La Estación abrirá de lunes a viernes, con eventos especiales hasta tarde los sábados. Entre semana, la ley exige que cierren a la medianoche. Si hay ambiente, estarán abiertos hasta entonces. Si no, considérate afortunado de poder vivir el Rincón de antes. Si tú estás allí, ellos están allí. Si no, vuelve mañana.
Pendientes a todos los eventos que vienen por ahí.
Ah, y en lo musical, vas a tener que esperar y ver. Pero estamos bastante seguros de que lo que viene te va a encantar.
Nada más, nada menos
La Estación no está tratando de ser trendy. No está tratando de reinventarse. No lo necesita. Ya pasó la prueba del tiempo. En un pueblo que sigue cambiando, sigue siendo un lugar donde todo el mundo pertenece. Y tal vez por eso, cuando piensas en Rincón, la respuesta es sencilla. La Estación.






